12 jul. 2010

"Tras el sueño, la otra expedición"


Cuando el soñador sueña mucho y sueña en grande,a menudo su sueño lo lanza a la acción.

Se ve arriba del kayak, ya siente la espuma de la sal marina en la boca. Sobre la partida, la adrenalina se traduce en palpitaciones y una fuerte carga emotiva aprieta el estómago mientras la cabeza intenta poner equilibrio a ese mar interno..., tantas veces contenido y hoy finalmente desatado.

Su sueño lo transportó miles de veces al cruce del Le Maire en una relación por momentos amigable en la visión mas benévola..; en la otra cara, la realidad repasada en escritos de tantos navegantes a lo largo de la historia: un hueso duro de roer.



En esa visión casi onírica aparecen las formidables paredes de Isla de los Estados, acantilados oscuros capturados en la retina del soñador hace ya tiempo...,algo sencillamente único e incomparable.
Y su mar...en el juego eterno de acariciar sus costas para encresparse y sentirse vivo. Porque estamos hablando de mares de espíritu indómito.

Como corolario del sueño, se imagina el navegante histórico cómo sería el encuentro en Caleta Lacroix con el ángel de los náufragos Don Luis Piedrabuena, siempre alerta a asistir lo que por aquellos tiempos era de esperar...

Tantas veces este soñador, vivió la excitación y tras ella fue asaltado por el miedo sabio, cuando se recorre la ruta inequívoca del desafío.

Tantas veces....

El sueño se recorre muy personalmente, en una parte de nuestro interior donde se esconde el espíritu aventurero que te impulsa a avanzar, a ir mas allá.



Es una vía que corre sola, a gran velocidad, no importa donde estés...va con vos.
Una autopista que por tener gran origen también debe tener peajes necesariamente para llegar a destino.

Es tal vez lo que el soñador menos imaginó, porque el kayakista se ve y se siente en el agua. Pero fuera de ella, para llegar hoy a Isla de los Estados, transitamos "la otra expedición".

Una empresa que insume tiempo,voluntad e inversión,que tal vez también nos ponga a prueba de otra manera.
Llevar a cabo trámites administrativos, "la papelería", el contacto telefónico, tal vez no sea la travesía que más cómoda le quede al kayakista.

Sin embargo, una vez más el mismo sueño nos impulsa a ir por EL, hacerlo factible mas allá de la mente, defenderlo a capa y espada ante el mundo.

Empezamos hace unos años a recorrer el camino de las posibilidades,tras decidirnos a ir a Isla de los Estados juntos. Trabajamos con mucha humildad en un proyecto escrito que hablara del sueño con claridad, practicidad y fundamentalmente seriedad.



Isla de los Estados es patrimonio de Tierra del Fuego, la cual declaró este territorio "Reserva Histórica, Ecológica y Turística."

Mas allá de lo administrativo, fue grato como hijos de esta tierra encontrarnos que nuestro gobierno tenía una Comisión Asesora prevista sólo para esta isla dentro del departamento de Areas Protegidas dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Un ente consultivo con representantes de diversos entes que controla minuciosamente toda actividad que se planifique en esta Reserva, bajo un plan de manejo estricto en pos del cuidado y protección de la isla.
A esta Comisión hoy nos debemos, y si bien no se fomenta este tipo de actividad en la isla, nos han recibido gentilmente,dispuestos a evaluar los fundamentos de esta expedición,considerando que podríamos contribuir a un aporte significativo desde nuestro lugar, para el estudio y el mejoramiento del plan de manejo de la Reserva.
Lo que se traduce en un orgullo difícil de explicar, el ser reconocido como un elemento útil con el kayak mas allá del sueño... es algo impensado. Algo muy bueno.

Luego por estas horas, se entremezcla el concepto de seguridad en los argumentos.
La seguridad que indica la lógica común, cuando se trata de un territorio tan hostil y difícil, donde el hombre queda expuesto a un total aislamiento. Donde se torna necesario y vital asegurar los imprevistos.

Por el otro lado, el hombre y su compañero. El bote, que no necesita justificación, una tradición milenaria que habla por sí sola y no entiende de seguros, porque es seguro en sí mismo. Que tras la apariencia endeble sólo esconde la capacidad de ser probablemente la embarcación más capacitada para sortear una de las corrientes más fuertes, las escarceos más duros,el oleaje marino más pronunciado...
Una técnica precisa lejos de la improvisación para cuando el ser combativo cae en lo imprevisto...



El sueño corre por dentro hace años...hoy está en marcha y nos hace contarles un poco más acerca del kayak, o lo que tiene que ver con él.
Cuando en Río Grande se rema poco, porque el frío nos guarda dentro de las casas, queríamos contarles un poco de la "otra expedición",la que le templó al kayakista soñador la paciencia, el temple, la voluntad pero fundamentalmente le hizo tener
conciencia de que tan sólido era su sueño.

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